Si estás cansado de tanto pleito o indiferencia en tu relación.
Si quieres que tu pareja sea distinta a como es y te crees con la verdad de cómo debería ser.
Si sientes poder cuando te necesitan y te aprovechas de él.
Si vives esperando que cambie tu pareja para que todo se arregle.
Si buscabas que tu pareja te hiciera feliz y no ha sucedido así,
Si te es imposible sostener una buena conversación sin dañarse, gritarse, huir.
Si te sientes la víctima y te sientes usado o maltratado.
Si cambias de pareja y vuelves a vivir el mismo patrón de dolor sintiendo ya miedo por iniciar otra relación.
Si vives una relación donde ambos son muy independientes pero se les dificulta crear un proyecto de vida juntos.
Si no te sientes amado ni sabes como amar.